Cuenta Pública Participativa 2017-2018

jueves 04 de junio, 2020

Gerardo Varela, Ministro

Como el Presidente nombró como ministro de educación a un abogado, no puedo dejar de empezar mi primera cuenta pública con un detalle legal.

El artículo 4° de nuestra Constitución, es el artículo más corto de todo nuestro ordenamiento jurídico, pero sin duda uno de los más importantes, y dice: “Chile es una República Democrática” ya que consagra los deberes de Republicanismo y Democracia, que hoy justamente venimos a cumplir.

Cuando las autoridades rendimos cuenta nos identificamos con la idea de República: un gobierno que es electo pero responsable de sus actos, tanto de sus acciones como de sus omisiones, y de la forma en cómo éstas se dirigen hacia el Bien Común.

Pero además cuando hacemos esta cuenta pública de forma participativa, incluimos también la idea de Democracia. El acto democrático por excelencia es el voto, pero no podemos entender que ésta se termina en el voto, sino que involucra una participación activa de la sociedad y sus individuos.

Como administración tenemos la convicción que lo público no se acaba en lo estatal. El rol del Estado no está solo en diseñar e implementar políticas públicas, sino también debe articular a los diferentes actores de la sociedad civil que también tienen un rol de servicio público. En este sentido el Estado tiene que trabajar con la sociedad civil, no sólo porque sea un deber legal, sino porque creemos que las comunidades educativas y las organizaciones no gubernamentales poseen tanto o más capacidades y conocimientos que el mismo Estado.

Es por esto que como Ministerio de Educación estamos muy contentos de poder compartir esta Cuenta Pública con ustedes, pero además queremos decir esto no termina aquí, ya que avanzaremos en modernizar la Unidad de Inclusión y Participación Ciudadana, para que ésta sea el espacio donde las comunidades y organizaciones no gubernamentales puedan llegar con sus dudas y sugerencias, fortaleciendo así su relación con el poder ejecutivo.

Estamos convencidos, que los procesos de participación con la ciudadanía y la sociedad civil son la base de la construcción de nuestra república. Como decía ese gran filósofo y ensayista liberal Ortega y Gasset “la República necesita de todas las colaboraciones, las mayores y las ínfimas, porque necesita -queráis o no- hacer las cosas bien y, para eso, todos somos pocos.”

Y para aterrizar esta colaboración en lo concreto, queremos hacerlos parte de uno de los grandes desafíos de este Ministerio: la implementación de las 36 leyes que fueron aprobadas en la administración anterior.

Para lograr este objetivo creemos que es importante contar con la opinión de las comunidades educativas y la sociedad civil, por lo que queremos invitarlos a participar y difundir el proceso participativo que realizaremos a través de la página del Ministerio donde esperamos que nos puedan decir cuáles son para Uds. los principales desafíos que tienen la implementación las principales leyes: a) Ley de Inclusión, b) Carrera Docente c) Educación Pública, d) ley de Educación Superior y e) Nueva Institucionalidad en la Educación Superior.

Esta consulta estará 15 días online, tras lo cual se realizará una sistematización y devolución de información y preguntas que aparecieron en el proceso.

Esperamos contar con sus opiniones, ya que el verdadero intercambio democrático se logra cuando los distintos actores pueden manifestar su opinión de forma abierta y transparente.

Como Ministerio estamos alineados completamente al programa del Presidente Piñera y sus objetivos, y por eso antes de contarles sobre el trabajo ya realizado y nuestros proyectos, quisiera exponerles brevemente nuestra visión, que será eje central de todas las políticas que impulsemos desde el Mineduc.

Nuestro objetivo fundamental es la calidad y ese objetivo lo usaremos aplicando nuestro sello, que no es otro que la libertad. Libertad para desarrollar proyectos educativos; libertad para que las familias elijan la educación que prefieran para sus hijos y libertad para enseñar.

Por eso nuestro sello es muy sencillo y se imprime primeramente escuchando atentamente a todos los que participan en el mundo de la educación. En seguida hay que mirar la realidad, lo que funciona y no funciona. Existe una enorme experiencia en Chile con los más diversos programas y experimentos que debemos aprovechar para no repetir errores y multiplicar los aciertos.

Este sello nos exige hacer políticas públicas con evidencia, no basados en prejuicios, ideología o intereses ajenos a la educación.

Innovaremos, pero lo haremos con cuidado, no a escala masiva, porque el costo de error puede ser también masivo e irreparable. En Educación se deben evitar los cambios radicales, salvo de todo aquello que funciona mal y está razonablemente probado que no tiene solución. No se puede hacer política experimentando con los niños que los padres nos confían para su educación y cuidado.

En materia de equidad de género y sana convivencia, el Mineduc ha estado empeñado desde hace ya varios años en una campaña a nivel parvulario y escolar de promoción del respeto, la tolerancia y la equidad de género. La Superintendencia fiscaliza el cumplimiento de estas políticas, la Agencia de la Calidad mide sus resultados a través de los Indicadores de Desarrollo Social y Personal y el Mineduc orienta con políticas y recomendaciones y facilita material de trabajo para este efecto. Ya el Simce está arrojando buenos resultados en materia de igualdad entre hombres y mujeres, con ciertas desventajas para los hombres en lectura y la matrícula de educación superior incorpora más mujeres que hombres.

Ahora hemos dispuesto la formación de una Comisión de equidad de genero; que reportará directamente al Ministro y cuya integración será exclusivamente femenina. Será liderado por la Subsecretaria María José Castro que deberá revisar todas las politicas del Mineduc en materia de equidad de género desde el curriculum hasta la formación docente para eliminar cualquier sesgo de género y asegurar igualdad de trato y oportunidades a todas nuestras estudiantes. En materia de educación superior -respetando la debida autonomía- continuaremos recomendando, orientando y monitoreando el trabajo que harán las Universidades, IP y CFT en estas materias, de manera de asegurar que se instale una cultura del respeto, tolerancia y equidad de género en todos los niveles y planteles educacionales.

Esto nos lleva a otra característica de nuestro sello. Haremos política objetiva y no discriminatoria. Celebramos a todas las personas que quieran dedicar su vida, trabajo y patrimonio a educar a nuestros estudiantes. No tenemos sesgo en contra o a favor de ninguna educación en particular, por el contrario, nos anima que coexistan y colaboren para que nuestra educación pública y privada mejore.

El mundo progresa y la educación no es excepción, con una adecuada combinación de competencia y colaboración, y cooperación. En educación se da mucho esta combinación: se compite en notas, pero se colabora estudiando en grupo; se compite en deportes pero se entrena y trabaja en equipo. Creemos que un buen sistema educativo debe combinar competencia y cooperación.

De esta colaboración nacen algunas de las ideas que veremos en la presentación que buscan imitar lo que se hace en otras actividades, como es visibilizar, difundir y replicar las mejores prácticas. Lo que hacen las escuelas en materia de convivencia o de una cultura de altas expectativas que tienen enormes efectos positivos sobre la educación, lo daremos a conocer. Los sistemas educativos que funcionen mejor los difundiremos, para que se repliquen.

Valoramos la diversidad y el derecho de los padres a elegir el mejor proyecto educativo para sus hijos. Por eso no creemos en modelos únicos ni menos en la imposición desde el Ministerio de una forma de enseñar o de una manera de entender la vida, nuestra historia y la realidad.  Estamos para educar no para adoctrinar, para crear conciencia y no para concientizar.

Finalmente junto con la calidad y la no discriminación nuestro sello significa poner el aula y la relación profesor alumno al centro de nuestro quehacer. Este es un lugar mágico que no ha cambiado en cientos de años y donde se cristalizan nuestros sueños y todos los esfuerzos que hacemos en educación. Es en el aula donde se verá nuestro éxito, es en el trabajo silencioso cotidiano pero admirable que hacen los profesores en una sala donde se decide el futuro de Chile. Estamos acá para ayudarlos, para crear las condiciones que les permitan dar un salto adelante en la educación de nuestros hijos.

Muchas Gracias.